Balance del Banco de Alimentos de Gipuzkoa en 2025 y compromiso con 2026

Banco de Alimentos de Gipuzkoa balance

Balance del Banco de Alimentos de Gipuzkoa en 2025 y compromiso con 2026

2.056 TONELADAS QUE HABLAN DE SOLIDARIDAD

En el Banco de Alimentos de Gipuzkoa cada cifra tiene rostro. Detrás de cada kilo entregado hay personas que colaboran, empresas que confían, entidades sociales que acompañan y familias que encuentran un apoyo necesario para seguir adelante. El balance de 2025 nos deja un dato claro, 2.056 toneladas de alimentos distribuidos en el territorio, y también muchas reflexiones compartidas sobre el momento social que vivimos en Gipuzkoa.

A lo largo del año hemos llegado a unas 15.500 personas, con un ratio medio de 11kilos por persona y mes. Mantener este equilibrio ha sido posible gracias a un trabajo constante de ajuste y coordinación, siempre con un objetivo muy concreto, garantizar una atención digna, suficiente y estable a quienes lo necesitan.

 

Un año de estabilidad tras el cambio

2025 ha sido un ejercicio de continuidad y de escucha. Desde 2024 venimos observando un descenso tanto en el volumen total de alimentos distribuidos como en el número de personas beneficiarias. Lejos de ser una señal negativa, esta evolución nos ha permitido sostener el ratio mensual por persona y reforzar la calidad de la atención.

En la práctica, significa que las familias que llegan al Banco de Alimentos de Gipuzkoa reciben una ayuda más equilibrada, adaptada a sus necesidades reales y sostenida en el tiempo. Ese es uno de los grandes aprendizajes del balance de este año, no se trata solo de volumen, se trata de cuidado.

 

Menos kilos, nuevas realidades

El descenso en la cantidad total de alimentos distribuidos tiene dos causas principales que conviene explicar con calma.

Por un lado, la reducción de las donaciones procedentes del programa Último Minuto, nuestro sistema de recuperación de alimentos próximos a su fecha de caducidad en cadenas de distribución. Entre 2023 y 2024 este programa registró una caída del 12%. En 2025 ese descenso se ha contenido en torno al 5%.

Las cadenas están aplicando políticas que permiten dar salida a estos productos mediante descuentos y otras fórmulas. Esto facilita el acceso a alimentos a mejor precio para la ciudadanía y reduce el desperdicio alimentario, una evolución positiva que valoramos de forma muy favorable al hacer balance de este ejercicio.

A ello se suma el trabajo realizado junto a nuevas tiendas y la ampliación de la recogida puerta a puerta en establecimientos del Grupo Uvesco, a los que hasta ahora no se accedía directamente. El compromiso del voluntariado y la búsqueda constante de soluciones han sido determinantes para frenar esta tendencia.

Por otro lado, en la Gran Recogida de 2024 y los primeros meses de 2025 se registró una menor aportación económica destinada a la compra de alimentos. Estas donaciones económicas son clave, ya que nos permiten completar la cesta básica y acceder a la industria alimentaria en mejores condiciones, optimizando cada euro recibido.

Banco de Alimentos de Gipuzkoa balance

 

Menos personas atendidas, más complejidad

Desde 2024 el número de personas beneficiarias ha ido descendiendo de forma progresiva. Este dato está estrechamente ligado a la mejora del empleo en Euskadi y especialmente en Gipuzkoa, que a finales de 2025 presenta una de las tasas de paro más bajas de la comunidad.

En el día a día, esta mejora se traduce en un contacto constante con las entidades sociales colaboradoras, que nos comunican que atienden a menos familias con necesidad de apoyo alimentario. Gipuzkoa se sitúa además entre los territorios con menor tasa de pobreza del Estado.

Sin embargo, esta realidad convive con otra que no podemos ignorar. La pobreza severa sigue afectando a más de 40.000 personas, alrededor del 5,5% de la población guipuzcoana. Aumenta la intensidad de la exclusión social y se concentra especialmente en familias monoparentales, personas migrantes y trabajadores con ingresos insuficientes.

Un dato que nos interpela es el de la Renta de Garantía de Ingresos. Cerca del 18% de las personas perceptoras compatibilizan la prestación con ingresos laborales, y dentro de este colectivo crece el número de pensionistas. Todo ello nos recuerda que quienes siguen necesitando apoyo suelen tener menos margen para salir de esa situación.

 

Mirada puesta en 2026

Gracias a las campañas realizadas en 2025 y a la generosidad de empresas y particulares, el Banco de Alimentos de Gipuzkoa cuenta con una situación económica sólida que permitirá mantener el volumen de compras de alimentos necesario, al menos, hasta finales de mayo de 2026. Un balance muy positivo.

Nuestro objetivo es claro, sostener el número de kilos por familia y mes, cuidando la calidad de la ayuda y la regularidad en la entrega. Sabemos que las campañas de recogida no son solo una vía de abastecimiento, son también una forma de activar la solidaridad y de mantener vivo el compromiso colectivo.

El BAG no se apoya en cuotas de socios ni en grandes campañas permanentes. Se sostiene gracias a una red amplia y diversa formada por ciudadanía, voluntariado, empresas, cadenas de distribución, instituciones, centros educativos, universidades y clubes deportivos. Esa red es nuestro mayor valor.

Seguiremos trabajando con la misma convicción, tejiendo alianzas y cuidando cada colaboración, para que la solidaridad, el compromiso y la responsabilidad compartida sigan formando parte del día a día en Gipuzkoa.