Cuando la alfombra roja se transforma en solidaridad cotidiana
Cuando la alfombra roja se transforma en solidaridad cotidiana
En Gipuzkoa, la solidaridad también puede nacer de los lugares más inesperados. Lo que durante unos días simboliza cultura, encuentro y proyección internacional, hoy se convierte en un apoyo práctico y cercano para muchas familias del territorio. La alfombra roja del Zinemaldia ha iniciado un nuevo camino, uno profundamente social, gracias a una iniciativa colectiva que une sostenibilidad, inclusión y compromiso comunitario, y que cumple ya cuatro años de recorrido.
El Banco de Alimentos de Gipuzkoa ha recibido más de un millar de bolsas reutilizables elaboradas a partir de la alfombra roja utilizada en la última edición del Festival de Cine de San Sebastián. Esta acción se desarrolla desde hace cuatro años impulsada por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa, en colaboración con Emaús Gizarte Fundazioa y la empresa guipuzcoana SpanSet, y cuenta con la implicación directa del Banco de Alimentos de Gipuzkoa como entidad social destinataria.

Cuatro años uniendo sostenibilidad e inclusión social
Este proyecto se ha consolidado edición tras edición como un ejemplo de economía circular aplicada al territorio. Desde su puesta en marcha, la reutilización de la alfombra roja del festival ha permitido dar una segunda vida a un material emblemático, transformándolo en un recurso útil para la acción social.
Las bolsas se han confeccionado en los talleres de inserción sociolaboral de Emaús Gizarte Fundazioa, reutilizando 1.840 metros cuadrados de moqueta sostenible instalada durante el festival. Se trata de un material fabricado con componentes 100 % reciclados y reciclables, al que se ha sumado tejido reutilizado donado por la empresa guipuzcoana SpanSet.
La elaboración de estas bolsas ha supuesto más de 300 horas de trabajo inclusivo, generando empleo socialmente responsable y oportunidades reales para personas en situación de vulnerabilidad. Detrás de cada bolsa hay tiempo, acompañamiento y un proceso de aprendizaje que refuerza la autonomía y la dignidad de quienes participan en su confección.
Impacto ambiental con datos que importan
El recorrido de esta iniciativa durante estos cuatro años también deja una huella positiva en términos ambientales. Solo en esta última edición, la reutilización de la alfombra roja ha permitido evitar la emisión de 1.239 kilos de CO₂ y ahorrar más de 320.000 litros de agua. Son cifras que ayudan a entender el alcance real de apostar por la reutilización y la reducción del desperdicio, trasladando la sostenibilidad del discurso a la práctica cotidiana.
Para el Banco de Alimentos de Gipuzkoa, este enfoque encaja plenamente con nuestro compromiso de reducir el desperdicio alimentario y promover un uso responsable de los recursos, siempre con las personas en el centro.

Un apoyo directo para la distribución de alimentos
Las bolsas se destinarán a la distribución de alimentos entre familias que reciben apoyo a través de la red de entidades sociales con las que colabora el Banco de Alimentos de Gipuzkoa. Más allá de su función práctica, estas bolsas representan una manera diferente de entender la ayuda social, integrando sostenibilidad, reutilización y respeto.
Contar con bolsas reutilizables y resistentes facilita el trabajo logístico diario y mejora la experiencia de las personas que acuden a recoger alimentos. Son elementos sencillos, pero muy valiosos, que contribuyen a que la ayuda llegue de forma más cómoda y digna.
Nuestra presidenta, Belén Méndez de Vigo, ha querido agradecer esta donación anual: “iniciativas como esta nos permiten reforzar nuestra labor diaria con las familias más vulnerables, uniendo solidaridad, sostenibilidad y colaboración social. Estas bolsas no solo facilitan la distribución de alimentos, sino que refuerzan nuestro compromiso con el aprovechamiento responsable de los alimentos y la reducción del desperdicio, integrando los principios de la economía circular en nuestra acción social.”
Colaborar para sumar en el territorio
El acto de entrega de las bolsas reunió a representantes del Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa, del Festival de Cine de San Sebastián, de Emaús Gizarte Fundazioa, de SpanSet y del Banco de Alimentos de Gipuzkoa. Un encuentro que refleja una forma de trabajar basada en la colaboración entre instituciones públicas, entidades sociales y empresas del territorio, con un objetivo compartido: generar impacto social positivo y sostenible.
Desde el Banco de Alimentos de Gipuzkoa queremos expresar nuestro agradecimiento sincero a todas las personas y organizaciones implicadas. Cuatro años después, este proyecto sigue demostrando que cuando se unen voluntades, los recursos se aprovechan mejor y la solidaridad llega más lejos.
Seguimos tejiendo red para reducir el desperdicio alimentario, apoyar a las familias que más lo necesitan y fortalecer una comunidad comprometida en Gipuzkoa, donde la sostenibilidad y la justicia social caminan de la mano.