31 DE AGOSTO, DÍA INTERNACIONAL DE LA SOLIDARIDAD

31 DE AGOSTO, DÍA INTERNACIONAL DE LA SOLIDARIDAD:

DÍA INTERNACIONAL DE LA SOLIDARIDAD: GRACIAS A QUIENES HACEN POSIBLE QUE NINGÚN PLATO QUEDE VACÍO

Cada 31 de agosto celebramos el Día Internacional de la Solidaridad, una fecha que nos invita a reconocer algo que en el Banco de Alimentos de Gipuzkoa vemos todos los días: cuando personas, empresas y entidades deciden sumar, su compromiso puede transformar la realidad de muchas otras personas.

La fecha recuerda al movimiento social que impulsó la solidaridad como un valor universal. Una palabra que puede parecer grande, pero que se concreta en gestos muy cotidianos: dedicar unas horas al voluntariado, donar alimentos que pueden aprovecharse, colaborar económicamente o ayudar a que los productos lleguen a quienes los necesitan.

En el Banco de Alimentos de Gipuzkoa, la solidaridad tiene precisamente esa forma: personas ayudando a personas.

 

UNA RED SOLIDARIA QUE LLEGA A 13.000 PERSONAS EN GIPUZKOA

En lo que llevamos de año, desde el Banco de Alimentos de Gipuzkoa hemos contribuido a atender a 13.000 personas a través de las entidades sociales con las que colaboramos en el territorio.

Detrás de esta cifra existe una amplia red que hace posible nuestro trabajo diario. Está el voluntariado que dedica su tiempo a clasificar alimentos, preparar pedidos, colaborar en las recogidas o realizar muchas otras tareas. Están las empresas que donan productos y recursos. Las entidades sociales que conocen de cerca las necesidades de cada zona. Y también las personas que colaboran mediante pequeñas y grandes aportaciones.

Cada parte de esta cadena es necesaria.

La solidaridad se convierte así en organización, compromiso y capacidad para aprovechar mejor los recursos disponibles. También nos permite avanzar en otro de nuestros grandes objetivos: evitar el desperdicio alimentario, recuperando productos que siguen siendo perfectamente aprovechables para que puedan llegar a las personas que los necesitan.

31 DE AGOSTO, DÍA INTERNACIONAL DE LA SOLIDARIDAD:

CUANDO DONAR SE CONVIERTE EN UN COMPROMISO COMPARTIDO

Un buen ejemplo de esta colaboración es Grupo Uvesco, que lleva más de 15 años trabajando junto al Banco de Alimentos de Gipuzkoa.

La relación comenzó gracias a la iniciativa del propio personal de almacén, que veía cómo las devoluciones de las tiendas o los productos próximos a su fecha de caducidad podían tener una segunda oportunidad en lugar de desperdiciarse.

“Siempre será preferible que el género se aproveche con personas que realmente lo necesitan antes que desperdiciarlo y enviarlo a la basura”, explican desde Grupo Uvesco.

Ese primer gesto se ha convertido en una colaboración estable. Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, sus establecimientos BM y Super Amara en Gipuzkoa donaron casi 164.000 kilos de producto seco y fresco. Además, la cadena colabora con espacio en tienda, logística y apoyo en las dos grandes recogidas de alimentos del año, que en 2025 reunieron casi 200.000 euros en bonos y 116.000 kilos de alimentos. Grupo Uvesco, por su parte, dona un 7% adicional sobre el total de kilos y bonos recogidos en esas campañas.

Es una muestra de lo que sucede cuando la solidaridad se incorpora al funcionamiento cotidiano de una empresa y se mantiene en el tiempo.

 

“SENTIRME ÚTIL”: LA SOLIDARIDAD DESDE EL VOLUNTARIADO

También hay historias que explican el significado de esta palabra con apenas unas frases.

Cuando preguntamos a nuestra voluntaria Pili Fernández qué es lo que más le aporta colaborar con el Banco de Alimentos de Gipuzkoa, responde de manera sencilla: “Sentirme útil”.

Entre sus recuerdos hay uno especialmente significativo. Durante una campaña de recogida, una pareja se acercó con un carro lleno de alimentos para donar. Cuando el equipo de voluntariado les dio las gracias, fueron ellos quienes agradecieron la labor del Banco de Alimentos.

Tiempo atrás habían estado en paro y habían necesitado recibir alimentos. Ahora su situación había cambiado y querían colaborar para que otras personas pudieran contar con ese mismo apoyo.

Habían pasado de recibir a donar.

Historias como esta nos recuerdan que las circunstancias pueden cambiar y que la solidaridad crea vínculos que permanecen. Como dice Pili, ser solidario es “ayudar al prójimo como me gustaría que lo hicieran conmigo”.

31 DE AGOSTO, DÍA INTERNACIONAL DE LA SOLIDARIDAD:

UNA AYUDA QUE LLEGA A LOS BARRIOS

La red se completa con las entidades sociales que hacen posible que los alimentos lleguen a las personas y familias.

En la Parroquia San Juan Bautista de Anaka, en Irún, llevan cerca de 40 años acompañando a familias del barrio. Actualmente atienden a entre 37 y 40 familias y, una vez al mes, recogen en el Banco de Alimentos los productos con los que preparan los lotes que posteriormente distribuyen.

Uno de sus voluntarios es Mohamed Asoufi. Trabaja en hostelería, pero reserva tiempo cada mes para recoger los palés, preparar las cajas y colaborar en su entrega.

Su motivación tiene mucho que ver con la reciprocidad: “Llevo en España desde 2009, y esta es una forma de ser solidario con el lugar que me ha acogido a mí y a mi familia”.

Su historia refleja una solidaridad que circula, que une a personas con trayectorias diferentes y que ayuda a tejer comunidad en Gipuzkoa.

 

HOY QUEREMOS DECIR “GRACIAS”

En este Día Internacional de la Solidaridad queremos detenernos, especialmente, para dar las gracias.

Gracias al voluntariado que nos regala su tiempo, experiencia y compromiso. Gracias a las empresas, supermercados, comercios e instituciones que colaboran con alimentos, recursos y apoyo. Gracias a las entidades sociales que trabajan sobre el terreno y acompañan a las personas desde la cercanía. Y gracias a cada persona donante que decide compartir una parte de lo que tiene.

Las 13.000 personas atendidas este año representan el resultado de miles de gestos que, al unirse, permiten sostener una red solidaria estable y cercana.

 

LA SOLIDARIDAD CONTINÚA DESPUÉS DEL 31 DE AGOSTO

El Día Internacional de la Solidaridad nos ofrece una fecha para reconocer este compromiso colectivo, pero la solidaridad se construye durante los 365 días del año.

Quienes quieran sumar pueden hacerlo de distintas maneras:

  • mediante una donación económica
  • colaborando a través de los tickets de compra solidarios
  • dedicando unas horas al voluntariado puntual en nuestras campañas y actividades.

Cada persona puede encontrar su propia forma de colaborar.

Desde el Banco de Alimentos de Gipuzkoa seguiremos trabajando junto a nuestro voluntariado, empresas, entidades sociales, instituciones y ciudadanía para aprovechar mejor los alimentos y acompañar, siempre desde el respeto y la dignidad, a quienes necesitan apoyo.

Gracias por seguir tejiendo esta red solidaria.