CUATRO MESES DE LA NUEVA LEY CONTRA EL DESPERDICIO

CUATRO MESES DE LA NUEVA LEY CONTRA EL DESPERDICIO:

LEY CONTRA EL DESPERDICIO: ASÍ HA CAMBIADO LA DONACIÓN DE ALIMENTOS EN GIPUZKOA

La lucha contra el desperdicio alimentario ha dado un paso importante en España. Aunque la Ley 1/2025 de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario entró en vigor en enero de 2025, fue en abril de 2026 cuando comenzaron a aplicarse sus principales obligaciones. Desde ese momento, las empresas de la cadena alimentaria deben priorizar la donación de sus excedentes antes que su destrucción y hacerlo mediante acuerdos formales con entidades sociales como la nuestra, el Banco de Alimentos de Gipuzkoa.

La entrada en vigor de estas medidas también ha supuesto el inicio del régimen sancionador para quienes no cumplan la normativa. Cuatro meses después, el Banco de Alimentos de Gipuzkoa hacemos un primer balance de cómo esta nueva realidad está transformando la colaboración entre empresas, voluntariado y entidades sociales en el territorio.

 

UN IMPULSO A LA COLABORACIÓN EMPRESARIAL

Uno de los efectos más visibles de la nueva ley ha sido el incremento del interés por parte de empresas productoras y distribuidoras para formalizar convenios de donación.

Muchas organizaciones ya venían trabajando desde hace años con el Banco de Alimentos de Gipuzkoa, pero la nueva normativa ha servido para consolidar esas relaciones y adaptarlas a un marco legal que aporta mayor seguridad y transparencia para todas las partes.

Algunas empresas, se adelantaron incluso a la entrada en vigor de las obligaciones principales, firmando convenios durante 2025 que ya recogían buena parte de las exigencias contempladas en la ley.

A ese compromiso se han ido sumando nuevas compañías. Dos cadenas de distribución, que ya trabajan con un convenio junto al Banco de Alimentos de Gipuzkoa dentro de PlanB, han incorporado 24 establecimientos comerciales. Progresivamente se alcanzarán cerca de 65 establecimientos entre supermercados e hipermercados a lo largo de este año.

Este movimiento también está llegando al tejido empresarial local. De los 40 productores guipuzcoanos con los que el Banco de Alimentos ha mantenido contacto durante estos meses, diez han formalizado ya su convenio de donación, una cifra que refleja el creciente compromiso del sector agroalimentario con un modelo más responsable y sostenible.

CUATRO MESES DE LA NUEVA LEY CONTRA EL DESPERDICIO:

LOS DATOS REFLEJAN UN CAMBIO DE TENDENCIA

Más allá de los convenios firmados, los resultados comienzan a hacerse visibles en las cifras.

Durante los tres primeros meses de 2026, antes de la aplicación efectiva de las principales obligaciones de la ley, el Banco de Alimentos de Gipuzkoa gestionamos 321 donaciones, equivalentes a 11.630 kilos de alimentos.

Desde abril, el ritmo ha cambiado de forma significativa. En apenas cuatro meses se han registrado 1.185 donaciones que han permitido recuperar y distribuir 38.125 kilos de alimentos.

Estos datos muestran cómo una normativa bien orientada puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la colaboración entre empresas y entidades sociales, evitando que alimentos perfectamente aptos para el consumo acaben convirtiéndose en residuos y permitiendo que lleguen a personas que los necesitan.

 

PLANB, UNA HERRAMIENTA CLAVE PARA GARANTIZAR LA TRAZABILIDAD

Buena parte de este avance está siendo posible gracias a PlanB, la plataforma digital desarrollada por FESBAL para toda la red de bancos de alimentos federados.

Esta herramienta permite registrar cada donación desde su origen hasta su destino final, garantizando la trazabilidad completa de los alimentos y dando respuesta a uno de los principales requisitos que establece la nueva legislación.

La implantación de la plataforma avanza de forma progresiva en Gipuzkoa. Muchos establecimientos ya trabajan con normalidad a través del sistema y otros, especialmente los que se han incorporado tras la entrada en vigor de la ley, continúan en una fase piloto que está permitiendo ajustar procesos y resolver incidencias antes de su despliegue definitivo.

Uno de los cambios más importantes afecta al propio funcionamiento diario del Banco de Alimentos. Los conductores que realizan las recogidas en los establecimientos están incorporando la recepción digital de las donaciones mediante una aplicación móvil, un paso que mejora la eficiencia del proceso y refuerza la profesionalización de una labor que sigue siendo posible gracias al compromiso del voluntariado.

El objetivo es completar durante el otoño la integración de todas las cadenas de distribución y productores que colaboran con el Banco de Alimentos de Gipuzkoa.

 

LA TECNOLOGÍA TAMBIÉN NECESITA PERSONAS

La digitalización es una herramienta al servicio de las personas, y detrás de este proceso hay un trabajo que muchas veces pasa desapercibido.

Una parte importante de la implantación de PlanB está siendo posible gracias a personas voluntarias con experiencia profesional en el ámbito de la informática, que dedican su tiempo y sus conocimientos a mejorar los sistemas del Banco de Alimentos.

Su aportación demuestra que el voluntariado puede adoptar formas muy diversas. Además del trabajo logístico diario, existen perfiles técnicos que contribuyen a que la organización siga creciendo, respondiendo a nuevos retos y ofreciendo un servicio cada vez más eficiente.

 

UN CAMBIO QUE CONTINÚA AVANZANDO

Desde el Banco de Alimentos de Gipuzkoa valoramos muy positivamente estos primeros meses de aplicación de la ley.

El nuevo marco normativo está facilitando que muchas empresas formalicen una colaboración que, en numerosos casos, ya existía desde hace años. Al mismo tiempo, está impulsando una forma de trabajar más coordinada, transparente y adaptada a las necesidades actuales de la gestión de excedentes alimentarios.

Como ocurre en cualquier proceso de transformación, todavía quedan aspectos por mejorar. Cada empresa cuenta con sistemas de información diferentes y la integración requiere coordinación y adaptación. Sin embargo, la experiencia acumulada durante estos primeros meses confirma que los avances llegan gracias al trabajo conjunto y al compromiso compartido.

CUATRO MESES DE LA NUEVA LEY CONTRA EL DESPERDICIO:

SEGUIMOS CONSTRUYENDO UNA RED SOLIDARIA

La prevención del desperdicio alimentario es una responsabilidad colectiva. Cada convenio firmado, cada donación recuperada y cada mejora tecnológica contribuyen a que más alimentos lleguen a quienes los necesitan en lugar de convertirse en un residuo.

Por ello, el Banco de Alimentos de Gipuzkoa anima a los comercios, productores y negocios de hostelería del territorio que todavía no hayan formalizado un convenio de donación a dar ese paso y sumarse a esta red de colaboración.

La nueva ley marca un camino, pero son las personas y las organizaciones comprometidas quienes hacen posible recorrerlo cada día.

Quienes deseen conocer más sobre el funcionamiento de la plataforma PlanB pueden consultar PlanB.