EL BANCO DE ALIMENTOS FRENTE AL DESPERDICIO ALIMENTARIO

Pérdida y Desperdicio de Alimentos

919.905 KILOS CON UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD: EL BANCO DE ALIMENTOS DE GIPUZKOA FRENTE AL DESPERDICIO ALIMENTARIO

Cada alimento que se recupera antes de convertirse en desperdicio tiene una segunda oportunidad. Y, detrás de esa segunda oportunidad, hay establecimientos, empresas, entidades sociales y personas que trabajan para que alimentos en perfectas condiciones lleguen allí donde son necesarios.

Con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que se celebra cada 29 de septiembre, desde el Banco de Alimentos de Gipuzkoa queremos poner cifras a ese esfuerzo colectivo. Entre el 15 de septiembre de 2025 y el 15 de septiembre de 2026 hemos recuperado 919.905 kilos de alimentos a través de nuestros programas Último Minuto y FEGA.

Son casi 920 toneladas que han podido aprovecharse y distribuirse gracias a una red de colaboración que se extiende por todo el territorio.

 

Pérdida y Desperdicio de Alimentos

ÚLTIMO MINUTO: 810.680 KILOS RECUPERADOS

Una parte fundamental de este trabajo se desarrolla a través del programa Último Minuto, que durante los últimos doce meses ha permitido recuperar 810.680 kilos de alimentos.

Su funcionamiento parte de una idea sencilla: aprovechar alimentos aptos para el consumo que, por diferentes motivos, ya no van a comercializarse o utilizarse por los canales habituales. Una fecha próxima de consumo preferente, excedentes de producción o distribución y otras circunstancias pueden hacer que productos perfectamente aprovechables corran el riesgo de convertirse en desperdicio.

La coordinación y la rapidez son fundamentales para darles una salida.

En este último año han realizado entregas al programa Último Minuto 62 tiendas y establecimientos, 44 empresas productoras y distribuidoras de alimentación, 24 asociaciones, instituciones, ikastolas y colegios, además de cuatro Bancos de Alimentos.

Cada una de estas aportaciones forma parte de una cadena que permite unir dos objetivos estrechamente relacionados: reducir el desperdicio alimentario y reforzar el apoyo que prestamos a personas en situación de vulnerabilidad en Gipuzkoa.

 

DEL ALIMENTO RECUPERADO A LAS ENTIDADES SOCIALES

Recuperar los alimentos es solo una parte del proceso. Después hay que recogerlos, clasificarlos, almacenarlos cuando es necesario y organizar su distribución para que puedan llegar a las entidades sociales con las que colaboramos.

De los alimentos gestionados mediante Último Minuto, 374.047 kilos se han entregado directamente a 42 asociaciones durante el periodo analizado. El resto se ha destinado al programa mensual de distribución.

A esta cantidad se suma el trabajo desarrollado mediante el programa FEGA, por el que siete empresas productoras han aportado 109.225 kilos de alimentos. En este caso, la totalidad de los productos recibidos se ha distribuido entre 24 asociaciones.

Detrás de estos números existe un importante trabajo de coordinación y logística. También una red humana imprescindible, formada por nuestro voluntariado y por todas las personas que colaboran desde empresas, comercios, instituciones y entidades sociales.

 

CASI 920 TONELADAS QUE NO SE CONVIERTEN EN DESPERDICIO

Los datos adquieren otra dimensión cuando observamos su evolución. Durante 2025, el Banco de Alimentos de Gipuzkoa recuperó, entre Último Minuto y FEGA, alrededor de 913.000 kilos de alimentos. Entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, la cifra alcanza los 919.905 kilos, cerca de 7.000 kilos más.

Además, durante los últimos dos o tres meses hemos observado un ligero incremento de las entradas.

Este crecimiento coincide con un nuevo contexto normativo en España en materia de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario. Es posible que la nueva legislación esté contribuyendo a que empresas y establecimientos presten todavía más atención a la gestión de sus excedentes. Sin embargo, consideramos necesario esperar algunos meses antes de extraer conclusiones.

La evolución de las entradas permitirá conocer mejor el alcance de este cambio y, especialmente, comprobar en qué medida esos excedentes se están reconduciendo mediante iniciativas como PlanB y otros mecanismos destinados a prevenir el desperdicio.

 

PREVENIR EL DESPERDICIO ES UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

El Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos nos recuerda que detrás de cada producto hay recursos, trabajo, energía y tiempo. Evitar que un alimento apto para el consumo termine desperdiciado significa aprovechar mejor todo ese esfuerzo.

En el Banco de Alimentos de Gipuzkoa llevamos este principio a la práctica cada día. Lo hacemos gracias a una red que permite conectar excedentes alimentarios con entidades sociales y convertir una posible pérdida en un recurso útil para el territorio.

Los 919.905 kilos recuperados durante este último año son fruto de esa colaboración.

Por eso, este 29 de septiembre queremos agradecer especialmente el compromiso de las tiendas, empresas productoras y distribuidoras, asociaciones, instituciones, centros educativos, otros Bancos de Alimentos y entidades sociales que forman parte de esta red. Y, por supuesto, el trabajo constante de nuestro voluntariado, imprescindible para que los alimentos puedan recogerse, organizarse y distribuirse.

Reducir el desperdicio alimentario requiere coordinación, compromiso y continuidad. Cada kilo recuperado cuenta. Y cuando muchas personas y organizaciones unen fuerzas, esos kilos se convierten en cientos de toneladas y en una forma concreta de cuidar los recursos, apoyar a las personas y seguir tejiendo una Gipuzkoa más solidaria y sostenible.